lunes, 5 de febrero de 2018

EMPEZAR DE NUEVO DESPUÉS DE LOS 40


Con 40, 45, 47 ó 52 años ya tenemos una mochila llena de cosas… muchas muy pesadas, que a ni siquiera sabemos muy bien por qué las cargamos.
Una investigación realizada por Andrew Oswald y David Blanchflower de las universidades de Warwick (UK) y Darmouth College (USA) conducida entre más de dos millones de personas de alrededor de 44 años en 80 países del mundo, apunta que a la crisis de los 40 nos toca a todos.
En algunos casos, al llegar a esa edad mucha gente decide dar un vuelco completo a su vida. En otros, el mundo exterior decide. Hay quien decide cambiar de carrera y a quien le invitan a hacerlo; hay quien decide volver a la soltería y a quienes ‘le divorcian’, hay quienes se deciden a formar una familia y quienes la familia se le deshace. Lo cierto es, que de este momento no se salva nadie.
No nos salvamos, pero hay quien mira para atrás y se siente satisfecho con lo que logró, por lo que espera que las cosas se re-acomoden solas; hay quienes miran para atrás y ven que lo que lograron y lo que soñaron es bastante diferente y que le gustaría re-acomodar, re-diseñar su realidad para mejorarla y hay quienes no paran a pensar y creen que la crisis es debido a las circunstancias y que con volver a empezar estará todo bien. Si tuviéramos que simplificar los resultados, diría que los primeros disfrutan de una vida medianamente acomodada, los segundos pueden construírsela si prestan mucha atención a no volver a cometer los errores que no les llevaron a alcanzar sus sueños en primer lugar y los terceros son quienes a los 60 volverán a estar en la misma situación pero con menos recursos, menos energía y peores circunstancias para emprender.
Re-diseñar nuestra vida es posible y es la gran oportunidad que nos brinda la década de los 40. Para hacerlo se requiere una gran dosis de reflexión, análisis, decisión (cómo queremos que sea nuestra siguiente etapa en la vida) y acción. Sólo la acción produce resultados.

Reflexión

Aunque parezca una obviedad, creo que es importantísimo parar y pensar qué es lo que uno realmente quiere y qué te hace feliz en esta vida. Es una reflexión importante, profunda que está genial hacer. En el mundo de la empresa, tan orientado al éxito y consecusión de objetivos, donde no es aceptable caer por debajo de lo pactado, los objetivos a principio de año están claramente establecidos. En nuestra vida, generalmente no es así. No paramos a reflexionar qué es lo que realmente queremos, qué nos mueve del sillón, qué nos toca el corazón, qué nos hace sonreír, qué hace que nuestros ojos brillen, qué nos hace sentir bien. Así como una vez al año en la empresa hay una reunión de estrategia y planificación, en nuestra vida difícilmente encontremos 30 minutos en los 365 días para hacer este ejercicio.
Si quieres reflexionar y disfrutar el momento de pensar qué te hace realmente feliz, te sugiero que te descargues gratuitamente el siguiente ejercicio haciendo clic aquí y te tomes el tiempo para hacerlo. Es un ejercicio genial que te da claridad y te enfoca en lo que realmente es importante para ti. Sólo registra tus datos y te llegará directamente a tu bandeja de entrada.

Análisis

La etapa de análisis entiendo que involucra dos partes. Por un lado hay que hacer un recuento de lo que tenemos en la mochila… ¿nos sirve? ¿qué no nos sirve? Encontrarás en tu mochila algunas pocas cosas que son “inevitables”, o sea responsabilidades de las que te hayas cargado y ya sea tarde para dar marcha atrás, relaciones que tengas que cuidar (por ejemplo si tus padres están enfermos o alguien cercano a ti te necesita). Sin embargo también te sorprenderá darte cuenta que cargamos con muchas cosas que son innecesarias.

Para hacer este análisis son buenas las siguientes preguntas:

1. ¿Es inevitable? (Ejemplo que daba más arriba)
2. ¿Te suma a tu visión de futuro? La fórmula Simple, Smart & Sexy que he creado para hacer este análisis es: si te SUMA, multiplicalo (dedícale más tiempo, más recursos, más energía); si no te suma, te RESTA; y si te resta, MULTIPLÍCALO POR CERO.
Una vez que tienes tus objetivos claros y realmente una visión de hacia dónde quieres llevar tu vida en los próximos 40-50 años, hay que hacer un recuento de talentos, recursos (humanos, monetarios, contactos, etc). La pregunta aquí que has de hacerte es ¿Con qué cuentas y qué necesitas que no tienes? Si por ejemplo, te gustaría cambiar de carrera y dedicarte a ayudar a las personas (como es el caso de una amiga mía), no hagas un master, has cursos de psicología, coaching, etc. En este recuento, son muy importantes los contactos que puedas tener y los que necesites establecer.

Decisión

La palabra decidir viene del latín decidere que significa ‘matar toda otra alternativa posible’. En este punto lo que es importante es decidir cuáles son las mejores estrategias que te llevarán a tu visión. Aquí es fundamental -aunque parezca evidente- no confundir una estrategia con un objetivo, ya que cuando lo hacemos limitamos nuestras posibilidades de éxito. Me explico…
Si por ejemplo tú has escrito en tu ejercicio del éxito que lo que te hace feliz es tener una familia -y suponiendo que no la tienes- una estrategia sería casarte y tener hijos, pero para tener una familia hay muchas otras alternativas: adoptar, inseminarte o alquilar un vientre, adoptar a una familia ayudándola. Si confundieras “tener una familia” con “casarte y tener hijos” estarías limitando tus posibilidades de éxito a sólo un camino!
Durante la fase de decisión es importante estar abierto a posibilidades, ser creativo y pensar en todas las alternativas posibles. Finalmente cuando te decides por un camino y matas todas las otras alternativas, entonces llega el momento de la acción.

La acción requiere compromiso y planfiicación

De nada te sirve reflexionar, analizar, decidir si luego sigues robotizado haciendo lo mismo de siempre. Lo único que te va a generar resultados es la acción y la acción requiere compromiso. La palabra compromiso tiene mucho peso y poder. Cuando uno se compromete te entregas sin reservas. Esto quiere decir que darás el 100% de ti a lograr los resultados que quieres en tu vida, incluso cuando lleguen los momentos de duda, de frustración, de inseguridad. Por ello es tan importante partir de una visión que realmente te inspire, te motive y te MUEVA a actuar.
Creo que te puede servir tener presente la curva del éxito. Esta es prácticamente igual en proyectos de empresa que en personales y entender cada etapa es importante para poder sortear los desafíos y no sucumbir.
Para planificar, y especialmente útil para los optimistas que creemos que todo nos va a salir bien, es un excelente método el que describo en mi libro La Puta Vida Corporativa. El capítulo donde está la descripción se llama “El plan Cangrejo” y trata de planificar de atrás hacia adelante. O sea, comenzar teniendo muy claro cuál es el resultado a lograr en un determinado período de tiempo (por ejemplo fin de año), para luego ir desarmando el futuro… ‘Si x tiene que estar listo en diciembre de 2013, qué tiene que haber pasado en noviembre, qué en octubre…’. Para una mayor -y divertida- descripción del Plan Cangrejo, te sugiero leas mi libro que es corto y entretenido sobretodo para los que sufren de la Puta Vida Corporativa.
En definitiva, es posible resetear nuestra vida y es necesario en muchos casos. Lo que no es aconsejable es asumir la ‘crisis de los 40’ como algo pasajero. Está bueno re-pensar y re-acomodar las piezas para que encajen en un plan de vida en el que nos de gusto y placer participar.
ENLACE DEL ARTICULO
http://www.comocambiarlavida.com/empezar-de-nuevo-despues-de-los-40/
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