jueves, 11 de enero de 2018

Aprendiendo a caminar otra vez




Querid@ amig@, ¿te ha pasado alguna vez que toda tu vida has hecho algo de la misma manera, o que has tenido una misma rutina por mucho tiempo y de pronto te cambian la forma de hacer las cosas o te obligan a cambiar de rutina? Pues eso me ocurrió no hace mucho y la sensación que queda no es muy agradable.

El ser humano es un animal de costumbre y definitivamente nos acostumbramos a todo durante el transcurrir de nuestra vida.

Dejé un empleo de más de 20 años y no sólo lo resiente el cuerpo, también lo resiente la mente.

Me siento algo perdida, aunque en esta oportunidad me preparé, sabía que era por mi bien y que de seguro me iba a ir mucho mejor que dónde me encontraba; me ha costado un poco cambiar de enfoque, ver en otras direcciones e incluso cambiar mi vocabulario.

Esta situación me hace sentir como cuando un niño empieza a caminar por primera vez. Primero logra levantarse del suelo tomándose de cualquier cosa que se le atraviese, luego que está de pie, mira desorientado a todos lados como tratando de ver hacia qué lugar es mejor dirigirse, qué sitio le parece más atractivo y tambaleándose moviendo una pierna y luego otra, comienza a caminar, inseguro, temeroso, tomándose de cualquier cosa que esté cerca de él.

Entonces, estoy aprendiendo a caminar de nuevo en este nuevo rumbo que he decido tomar, algo temerosa, insegura pero esperanzada, llena de amor, entusiasmo y optimismo, dando pasos lentos pero con la certeza de que sea donde sea que este nuevo camino me lleve, sera lo mejor para mí.

Nadie nace aprendido, estoy aprendiendo cosas nuevas, divertidas, muy diferentes a todo lo que había hecho antes, pero que me muestran un abanico de oportunidades que no puedo desperdiciar.

Quiero dar un vuelco total a mi vida, vivir una nueva aventura, ayudar a otros, hacer algo que nunca hice”
Verónica decide morir


Esto es algo nuevo para mí, me estoy teniendo paciencia, estoy siendo amable conmigo, reconozco y respeto mis ganas de seguir aprendiendo y creciendo. No sé a dónde me lleve todo esto, pero lo estoy disfrutando al máximo y le doy la bienvenida a la gente con la que comparto a mi alrededor, agradezco los nuevos espacios y la nueva experiencia. Me amo y reconozco mi luz y mi grandeza interior.


Comparte conmigo alguna experiencia tuya similar y comenta que te pareció el articulo. Agradezco tu presencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EMPEZAR DE NUEVO DESPUÉS DE LOS 40

Con 40, 45, 47 ó 52 años ya tenemos una mochila llena de cosas… muchas muy pesadas, que a ni siquiera sabemos muy bien por qué las carga...