viernes, 22 de diciembre de 2017

Decir Adiós



Las despedidas son un tema con el que muchos no sabemos enfrentar o simplemente nos negamos. Ya sea una por muerte o separación, siempre implica un apego emocional hacia la persona amada que termina sacándonos de nuestro centro.

Según Walter Riso: "El apego es el mayor motivo de sufrimiento de la humanidad"
http:www.lavanguardia.com/vida/20130418/54371283808/walter-riso-apego-mayor-motivo-sufrimiento-hombre.html

Aunque todo en este mundo implica una acción de unión y separación a lo largo de nuestro ciclo de vida, nos negamos al hecho de que la muerte forma parte de la vida.

En el caso de la separación en una relación, abría que entender que el encuentro que tenemos con cada persona tiene un propósito y un tiempo determinado en nuestra vida.

Nos apegamos a muchas cosas, personas, situaciones, estamos emocionales, lugares y terminamos desgastados, deprimidos, nos quedamos sin energía, solo de pensar una y otra vez, dando vuelta a la idea de que nuestra vida esta mejor teniendo aquello que teníamos, aferrándonos al deseo de que permanezca a nuestro lado

Tenemos que ser consciente que todo, personas, trabajos, circunstancias, momentos, estados emocionales tienen un tiempo finito en nuestra vida.

Según Riso: " Los budistas llaman ignorancia, incluso engaño, a la capacidad de pensar que las cosas no cambian y duran para siempre".

http:www.lavanguardia.com/vida/20130418/54371283808/walter-riso-apego-mayor-motivo-sufrimiento-hombre.html

Queremos retener en nuestra memoria los buenos momentos que compartimos con el ser amado hasta el punto de idealizarlo, transformarlo en un super héroe, atribuirle características que es probable que no poseía pero que deseamos que tuviera, borrando por completo aquellas cosas que lo convertían en el ser humano que realmente era.

No me mal entiendan, es preferible recordar las cosas buenas que las malas de una persona y mucho mas si ya no se encuentran en este mundo con nosotros, pero no idealizarlo, eso no nos hace bien para sanar la herida que ocasiona su partida o separación.

No existe una receta mágica  para decir adiós, es cuestión de aceptar nuestro dolor, saber que esta allí por una razón, reconocerlo, vivirlo y agradecer su presencia, ya que el solo hecho de que lo estemos sintiendo es una prueba irrefutable de que estamos vivos.

Comparte conmigo lo que  piensas al respecto. Gracias

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