lunes, 28 de agosto de 2017

Calmando mi mente



 En este mundo acelerado, donde las horas pasan volando en jet y donde los segundos no existen porque no los percibimos, hace que nuestra vida sea una carrera desde que nos levantamos hasta que logramos poner nuestro cuerpo en la cama.
Ya nadie tiene tiempo para tomarse un café a solas con tus pensamientos, nadie tiene tiempo para la familia y mucho menos para ti, para calmarte en medio de la carrera y tomar aire, respirar y calmar tus pensamientos que son más rápidos que la luz y pareciera que no hay forma de detenerlos.
No solo nos agobian la cantidad de cosas que tenemos que hacer durante el día, sino también la cantidad de pensamientos, preocupaciones y que cada uno de ellos van acompañados de sus emociones.
Nos enfermamos sin darnos cuenta y sin entender ¿Por qué esto me está pasando a mí?
Alto, detente, me digo, nada malo puede ocurrir si por un solo momento le doy pausa a mis pensamientos, si respiro, cierro mis ojos y trato de poner en blanco mi mente. Nada malo va a pasar, solo estoy tomando unos minutos para mí, para ubicar mí centro y calmarme. Y respiro, inhalo energía positiva, fuerza y bendiciones, y exhalo pensamientos negativos, vibraciones bajas y miedo. Si, miedo a lo que me está pasando en mi vida y a lo que puede pasar.
No importa donde este, oigo ruidos pero o escucho nada, nada puede robarme esos instantes de paz
Y me calmo, y se tranquiliza mi mente y mi corazón deja de latir rápido. Lo necesitaba, todos lo necesitamos una vez al día.
Y me centro, sonrío y termino sintiéndome bien aunque mi vida y su agitación sea la misma, me siento bien y eso funciona para mí.

martes, 22 de agosto de 2017

Cómo cuesta tomar decisiones


Considerando que las preguntas a veces nos dicen más que las respuestas, comienzo esta entrada de mi blog con una nueva pregunta:

¿Por qué cuando las decisiones son transcendentales en nuestra vida, nos cuesta tanto tomarlas? Aún sabiendo que es lo mejor tomar dicha decisión, la pregunta te da y te da vueltas en la cabeza sin dejarte tranquila. Claro, hay que tomar en cuenta que me he equivocado antes con situaciones y cuestiones similares, por lo tanto es muy normal para mí o para cualquier otro que luego de la experiencia anterior el cuerpo se sacuda y la mente se niegue ante semejante planteamiento.

Me he cansado de explicarme a mí misma lo mucho que me beneficiaría tomarla, lo mucho que mejoraría mi salud física y mental, sin embargo no puedo dejar de pensar, no puedo dejar de enlazar los hechos del pasado y las futuras consecuencias de mis acciones, ya que toda acción sin excepción, tiene una consecuencia para bien o para mal en nuestra vida y muy probablemente en la vida de otros.

Los pensamientos danzan en mi cabeza y yo no quiero bailar. Sólo deseo estar tranquila conmigo misma, deseo estar en paz con mi mente y con mi corazón. Pero esta lucha infinita entre la razón y lo que quiere el corazón no tiene salida y al parecer respuestas a mis eternas preguntas.

Deseo con todo mi corazón ponerle fin a todo esto y que suceda lo que tenga que suceder.

Son tantos años de lucha sin cuartel que no me vendría mal un descanso; no empujado, no obligado, sino algo que desee mi corazón en realidad, algo que me permita ver mas allá, que me permita ver mis posibilidades y no mis limitaciones. Algo que me permita en este ciclo de mi vida donde empezó la búsqueda, continuarla, ¿y quién sabe? Tal vez encuentre lo que ando buscando con tanta insistencia, tal vez tenga suerte y me encuentre.

sábado, 19 de agosto de 2017

Bendiciones

Bendición Náhualt

*A mis padres los libero de sentir que conmigo no pudieron dármelo todo o que crean que han fallado.* Los amo y les agradezco que hayan sido instrumento de Dios para que Hoy este aquí.

*Libero a mis hijos de la necesidad de engrandecer mi ego, de querer satisfacer los deseos o metas que yo no cumplí para mí o de que se sientan obligados a enorgullecerme.* Les pido que escriban su propia historia según sus deseos de experimentar y lo que alegre sus corazones.

*Libero a mi pareja de la obligación de complementarme.* Yo estoy completo/a. Nada me falta, todo está dentro de mí y *mi felicidad depende de mí * Yo aprendo y evoluciono con cada una de mis relaciones y si hemos fallado yo también he sido responsable de atraer esa situación.

*Libero a mis hermanos de toda culpa que sientan por mí, o por hacerles creer que me lastimaron, o si en algún momento los ofendí, los ignoré o los negué.* En ningún momento mi intención ha sido la de vivir sus vidas, ni entorpecer sus experiencias, ni pensar que no podían hacerlo bien, ni creerme mejor que ustedes. Los amo. Estoy consciente ahora de que lo están haciendo lo mejor que pueden hacerlo y confío plenamente en sus habilidades y fortalezas* para labrarse (conseguir) la vida maravillosa que siempre han soñado para ustedes.

*A mis abuelos y ancestros que se fueron encontrando para que yo, hoy, aquí, respire vida en nombre de ellos, los libero de las culpas del pasado y de los deseos que no cumplieron.*
 Consciente de que todo lo que hicieron fue lo mejor que pudieron hacer para resolver cada una de las situaciones que enfrentaron, con los recursos que tuvieron y desde el nivel de conciencia que tenían en ese momento. *Les honro con mi vida, haciendo de ella lo mejor que pueda para hacerla feliz, digna y próspera.* Los amo y reconozco a todos y cada uno de ellos.

*Me contemplo ante sus miradas, y les expreso mi gratitud y todo mi amor para que sepan que no oculto ni debo nada más que ser fiel a mi mismo/a y a mi propia existencia, de esa manera los honro.*
 Lo que aprendí de todos ustedes me hace ser quien soy y me permite transitar el camino de mi vida con sabiduría, consciente de que cumplo mi propio proyecto de vida, libre de lealtades familiares invisibles y visibles, libre de ataduras y creencias que puedan perturbar mi Salud, Alegría, mi Paz y Felicidad.

*Renuncio al Rol de Salvador/a y Redentor/a, de ser quien une o cumple expectativas ajenas.*
 Aprendiendo a través y sólo a través del Amor /aceptación, permitiendo Ser a cada quien tal como quiere Ser y permitiéndome Ser quien verdaderamente Soy.

*Bendigo la esencia más expandida de mi Ser* la cual es Maravillosa, Espléndida y Notable (Yo Soy), que a través de mi forma única de expresarme, y aunque alguien no pueda comprenderme, Yo solo me expreso como Soy, porque sólo yo he vivido y experimentado mi propia historia, porque me conozco, sé quien Soy, lo que siento, lo que hago y porqué lo hago.
 *Me acepto, me respeto, me apruebo y me responsabilizo solo por mí, con amor/aceptación y comprensión.*

*Honro la Divinidad en mí y en ti... Ahora quedamos libres para amarnos*
 Les Amo /les acepto en mi vida y experiencia de vida.
 Gracias, Gracias, Gracias...


domingo, 13 de agosto de 2017

Dejar ir



Por mucho que nos cueste tomar decisiones que sabemos que nos van a afectar en la vida, para bien o para mal, aún si no sabemos de cuál de las dos formas nos va a afectar, no podemos postergarlas.

Hay cosas que nos atan de una u otra forma y no nos permiten seguir adelante con nuestra vida, no nos permiten avanzar para descubrir aquello para lo que estamos destinados, no nos permiten encontrarnos con nuestra misión de vida.

Nos hará sentir mal, de seguro, nos sentiremos extraños porque nos saca de nuestra zona de confort, pero es necesario para crecer hacia dentro. Nos permitirá reconocer nuestra fortaleza y que somos más capaces de lo que creemos.
Dejar ir nos hace sentir mal porque vivir en la costumbre es agradable, así como es dar algo por seguro, sin esfuerzo alguno; más no necesariamente ese sentir es lo mejor para nosotros.
Todo tiene un propósito y un tiempo finito en nuestras vidas y nuestro interior nos hará sentir cuando llegue el fin de ese propósito.

Una vez leí en una imagen, "lo que no dejamos ir nos pesa, lo que nos pesa es una carga y toda carga que llevamos por un tiempo nos hunde."

miércoles, 9 de agosto de 2017

Hablemos del Ego





Desde hace años vengo sufriendo los arrebatos mi malcriado ego.
Si no hago lo que este quiere, me atropella y me hace pasar por los momentos más desagradables jamás imaginados.
No es fácil luchar en su contra, ni ignorarlo porque se hace sentir.
He leído muchas cosas sobre cómo silenciar el ego, o cómo bajarle el volumen, y de toda la información que encontré, esta me gustó mucho y por eso la comparto, ya que no podemos trabajar para mejorar algo si no sabemos bien de qué se trata o cómo nos afecta.


Las 4 identidades del EGO

Todas las identidades del ego no son más que un espejismo que nosotros mismos hemos creado por el miedo al fracaso, no destacar y a formar parte de un todo
El ego es la parte de nosotros que identifica a nuestro “yo”. Sin embargo, existen 4 identidades del ego que provocan que este no sea, precisamente, nuestro amigo.
Cuando el ego es elevado puede desencadenar importantes conflictos. Por ejemplo, nos insta a juzgar, criticar y atacar a los demás.
Construimos nuestra identidad conforme al ego, pero ¿eso es en realidad lo que somos? ¿Nos definimos así?
Demos respuesta a estas preguntas profundizando en las 4 identidades del ego.

1. Mis posesiones me definen


Desde pequeños nos enseñan que tener cosas es importante, pues ellas nos definen. Si tenemos muchas, es que nos va bien. Si tenemos pocas, es que tenemos carencias o nos falta el dinero.
Tener muchos regalos nos hace sentir que somos felices. En cambio, si esto no es así nos sentiremos unos desgraciados al compararnos con los demás.
Todo esto ha provocado que nuestra identidad esté asociada a nuestras posesiones. Cuando, en realidad, lo que somos pasa por encima de todo esto.
El minimalismo es una tendencia que muchas personas están poniendo en práctica para eliminar la primera de las identidades del ego.
Consiste en eliminar todo lo innecesario, lo que no es útil y solo sirve para ocupar espacio en nuestra vida.
De esta manera, podemos empezar a ser conscientes de que no somos valiosos por lo que tenemos, sino por lo que somos.

2. Mi identidad la conforman las opiniones de los demás


Al igual que definirnos de acuerdo a nuestras posesiones es algo que nos han enseñado, también nos han educado para tener siempre en cuenta las opiniones de los demás.
De esta manera, en esta segunda de las identidades del ego, hemos desarrollado un miedo atroz a las críticas y, también, hemos iniciado una búsqueda constante de la aprobación externa.
Las tomas de decisiones, nuestra forma de vestir y comportarnos, todo esto siempre está supeditado a lo que los demás puedan opinar o decir.
Sin embargo, si las opiniones de los demás conforman nuestra identidad, ¿qué ocurre si hay diferentes puntos de vista?
Lo que sucederá es que hoy creeremos que somos muy trabajadores porque así nos lo han dicho, mientras que mañana podemos considerarnos unos vagos porque alguien así lo ha afirmado.
Esto provoca que nos sintamos perdidos y que no sepamos realmente quienes somos.

3. Soy lo que hago

En la tercera de las identidades del ego, hacer las cosas bien, incluso el estatus que alcancemos en nuestro trabajo nos define. Cuanto mejor las hagamos, más valor tendremos.
Sin embargo, al igual que en los casos anteriores, esto no es más que fruto de un miedo interno a no sentirnos válidos.
Por eso buscamos trabajos que estén bien vistos o en los que sepamos que vamos a tener posibilidades de ascender rápidamente.
Tenemos miedo al fracaso, porque nuestro ego nos dice que somos nuestro dinero, nuestro trabajo, el puesto que tenemos en la empresa, las cosas que hacemos o el personal que tenemos a nuestro cargo.
Entonces, ¿si nos equivocamos qué ocurre? ¿Si perdemos el trabajo qué pasa? ¿Dejamos de ser quienes somos?

4. Estoy separado de todo lo demás


La cuarta de las dimensiones del ego nos hace creer que estamos separados de todo lo demás. No creemos que tengamos algo que ver con otras personas, por eso nos comparamos, buscamos ser especiales y únicos.
No somos capaces de vernos como un todo, porque eso nos aterroriza. Sería perder nuestra identidad ¿o tal vez no?
Creer que lo que tenemos, nuestros logros y nuestro dinero nos define nos hace pobres. Impide que nos sintamos plenos si no tenemos nada de eso.
Es una forma de autosabotearnos a nosotros mismos, de depender de lo externo para ser felices, sentirnos válidos y creer que somos alguien.
Estas 4 identidades del ego están muy presentes en nuestra vida. No obstante, todo lo que creíamos que nos definía, en realidad no es más que un espejismo lleno de miedo.
Miedo a no ser únicos y a formar parte de un todo. Un temor intenso a investigar en nuestro interior cuál es nuestra verdadera identidad que nos insta a centramos en lo externo.


martes, 1 de agosto de 2017

Aprender a morir





Quien no le ha tenido o le tiene miedo  a la palabra muerte y lo que ello significa para cada uno de nosotros.
Con el pasar del tiempo y con el conocimiento adquirido a lo largo de este camino he aprendido que no debemos tenerle miedo a la muerte ya que desde el momento que nacemos comenzamos a morir.
Tenemos que familiarizarnos con ella y entender que forma parte de vivir, al punto que para vivir en esta tierra, en este mundo tan cruel y  bello a la vez, debemos morir muchas veces.
Morir al pensamiento lógico incesante para darle cabida a las emociones, a lo que ellas nos hacen sentir para tomar decisiones más equilibradas en nuestra vida.
Morir a esos sentimientos absurdos instalados en nuestra mente que no nos permiten avanzar.
Morir al miedo a la derrota para que nos permita un renacer victoriosos en el camino de nuestra vida.
Morir a la duda del mañana, porque no sabes que nos deparara.
Morir a la tristeza, a la desesperación. Para renacer en la alegría y en la esperanza de un mañana mejor.
En la  dualidad de la muerte y vida parecieran cosas muy distintas, separadas una de la otra, como en polos opuestos; pero con este punto de vista expuesto, me hace verlas de manera diferente, como si fueran una misma cosas, ya que para vivir, muchas veces necesitamos morir, aunque esto signifique que deban ser  muchas veces en formas de vivir, en formas de pensar y por supuesto en la culminación de esta vida terrenal.
Si, para vivir necesitamos de mil formas morir y para morir solamente necesitamos tener una vida

Mucho más que palabras

Hay muchas palabras que he aprendido a lo largo de toda mi vida. Unas palabras que me han enseñado a como vivir la vida; amor, ...