jueves, 29 de junio de 2017

Cómo educar a nuestros hijos



No existe un manual, no hay reglas ni formas correctas.
Por muy bien que creamos que lo hacemos siempre sale algo mal.
Si eres muy estricto tratando que sean mejores de lo que fuimos nosotros y ellos terminan huyendo o haciendo las cosas de forma muy distinta.
Si eres muy permisivo, entonces se vuelven locos y terminan comportándose como que nosotros tenemos que pedirle permiso a ellos o que ellos nos hacen el favor de hacer lo que quieren.
Ah, pero puedes intentar ser algo intermedio, y cuando los dejas hacer lo que quieren, entonces creen que tienen el derecho siempre, y si no lo dejas porque hay una razón que lo justifique, te dejan de hablar por días tratando de doblegarte.
Sí señor, esto de ser padre no es fácil, no existe un libro con el paso a paso, o al menos una escuela donde nos enseñen a serlo.
Ahora bien, siempre como padres queremos que nuestros hijos estén protegidos, resguardados y que sean mejor de lo que fuimos nosotros. Les damos todos para que no tengan que buscar nada en la calle. No sólo cosas materiales sino también un hombro dónde llorar, unos oídos para escuchar; aunque te tengas que morder la lengua para decirle desde las vísceras lo que piensas de esa mala amiga o ese chico mal intencionado; así luego tengas que ir a tu habitación a gritar y patalear diciendo las peores palabras con las que puedas desahogarte.
De todo, hacemos de todo, hasta los sacrificios mas grandes que nunca le cuentas a nadie para que ellos no se sientan mal.
Y entonces nos damos cuenta de que, aunque los preparamos para que sean buenos profesionales, estudiosos, dedicados, además de ser buenos seres humanos, para lo que nunca los preparamos es para la vida. Esta vida que además de ser maravillosa es también cruel, dura y feroz si no tienes la actitud adecuada para enfrentarla. Reconozco que eso me ha faltado a mi, me ocupé tanto en amarlos que los he sobreprotegido y no sobrevivirían si mañana no estuviéramos aquí con ellos, y no quiero que sea así. Hoy mi compromiso es con mi hijos, ayudarlos a enfrentarse a la vida con las herramientas necesarias. Y quién mejor que nosotros para hacerlo.
No sé si somos los mejores o peores padres del mundo pero haré lo mejor que puedo para ayudar a mis niños que ya no son tan pequeños.

miércoles, 28 de junio de 2017

Un alma quebrada




¿Por qué soy una persona triste, taciturna y melancólica? Y por qué busco estar sola, sin compañía, no lo sé. Tampoco sé por qué quiero hacer reír a los demás, y mucho menos por qué acostumbro a reírme tan fuerte.
A veces creo que todo ello es porque quiero hacerle creer a otros que soy feliz, cuando se en lo más profundo de mi  corazón que no lo soy. Busco desesperadamente  todos los días la forma de sentirme mejor conmigo y con los demás, pero aún no la consigo.
¿Qué paso? ¿Cuándo fue que se quebró mi alma? No lo sé con certeza
Pienso que una parte de mi alma se quebró en mi infancia, con aquellos acontecimientos relacionados con mi papá que marcaron mi vida.
Otra se fraccionó cuando en mi adolescencia se frustraron mis sueños y no tuve más opción que empezar a trabajar teniendo que enfrentarme a tantas situaciones difíciles a tan corta edad.
Otro pedacito de ella la olvidé en el camino que recorrí un día y donde por decisiones propias (buenas o malas, aún no lo sé), me perdí; perdí mi rumbo, mi esencia. Un camino que aún recorro y donde trato de encontrarme.
Me hago tantas preguntas a diario que no consigo responderme, y hay tantas preguntas que dan vueltas en mi mente y que no tengo el valor de hacerme.
En este camino he descubierto tantas cosas de mí y otras tantas que aún desconozco, y sólo resta decirme a mí misma y a los demás que no sé.
Pero hay algo de lo que sí estoy segura, y es que de alguna forma mi alma está fraccionada y no sé cómo reconstruirla, ni cómo dejar atrás todo lo que me hizo daño aun sabiendo que ya no existe lo que un día me quebró.
Estoy consciente de que tengo mucho, tantas bendiciones, pero aun con todas ella no he logrado ser feliz.
Sólo sigo adelante entre mis tristezas calladas y mis risas falsas y escandalosas, sigo adelante quebrada, cansada, melancólica, frustrada, con una vida que pareciera equivocada, recogiendo pedazos para reconstruir mi alma.

lunes, 26 de junio de 2017

Que increíble es la vida

 Es como si fuera una libreta donde puedes escribir lo que deseas vivir en ella, te da la oportunidad de borrar lo que no te gusta y volver a escribir lo que sí te gustaría. Y si en algún momento sufres una decepción por algo que escribiste y no quieres ver ni siquiera los tachones, entonces puedes decidir arrancar la pagina tomar otro lápiz y comenzar de nuevo. Es así de fácil solo si lo decides. Es bello, interesante, desafiante, es un ejercicio constante, el escribir, escribir y reescribir tu propia historia, la que quieres, la que te gusta, siendo tú, pura esencia, pura perfección dentro de la imperfección. Un espíritu indomable, un alma luminosa

domingo, 25 de junio de 2017

La pasión de una vida con propósito




Todos en algún momento nos detenemos a pensar si lo que estamos haciendo como  actividad cotidiana en nuestra vida  es lo correcto, o es lo que queremos hacer el resto de ella.
Pues, yo me encuentro en ese punto, en el que no sé si lo que estoy haciendo es lo que me gustaría hacer el resto de mi vida; aunque de lo que sí estoy segura es que no me hace feliz, ni me siento a gusto. 

Me he hecho preguntas para saber qué es lo que me gusta hacer, qué me llena y me hace feliz, pero la respuesta aún no ha llegado.
Para ayudarme me dediqué a investigar sobre el tema, encontré lo siguiente:

“El propósito de nuestra vida tiene que ver con el Dharma, es lo que debemos dar, es nuestra misión en la Tierra y a cada persona se nos ha dado una serie de dones y talentos únicos que nos servirán para desarrollarla. Por eso es tan importante analizar qué es lo que más disfrutas hacer y las aptitudes que tienes para ello. Por ello, debemos seguir la voz de nuestro interior, porque ahí reside la verdad de nosotros mismos. A lo largo de nuestro camino nos encontraremos con circunstancias y personas que tratarán de alejarnos de esta misión, pero si eres fiel a ti mismo a tus sueños e ideales, no habrá persona ni circunstancia que logre su fin.” 1

También encontré otra página que me hablaba de preguntas claves que me pueden ayudar a aclarar mis interrogantes sobre mi misión en esta vida. Aquí les muestro lo que dice el enlace:

“La pasión no siempre se presenta de forma evidente en nuestras vidas. De hecho, la mayoría de las personas necesitan pensarlo durante meses e incluso años. Difícilmente llegarás a buen puerto si no sabes hacia donde te diriges.
Toma papel y lápiz, y pásate en silencio el tiempo que haga falta hasta que te respondas con sinceridad las siguientes preguntas. Puede que tardes meses en responderlas, pero lo que habrás ganado a cambio del tiempo invertido será de un valor incalculable.
Sin más demora te dejamos las 10 preguntas que tienen que ayudarte a descubrir tu propósito en la vida:
 1. ¿Mi vida está yendo cómo yo quiero o simplemente me estoy dejando arrastrar?
2. ¿Qué actividad estarías dispuesto a hacer día tras día sin cobrar nada a cambio?
3. ¿Qué actividad hace que pase el tiempo sin que ni siquiera te des cuenta?
4. ¿Si pudieras elegir qué cosa harías para el resto de tu vida?
5. ¿Sobre qué tema lees mucho sin resultarte tedioso o aburrido?
6. ¿Cuáles son tus libros favoritos?
7. ¿A quién admiras por lo que hace, o por la vida que lleva?
8. ¿Si viajaras en el tiempo elegirías de nuevo lo que ahora haces o lo cambiarías? ¿Qué cosa elegirías?
9. ¿Qué cosas hacen que se dispare tu creatividad?
10. ¿Qué cosas haces con mucha facilidad y mejor que la media?
 Estas son algunas preguntas que te servirán de ayuda si aún no tienes claro tu propósito en la vida. Dispone del tiempo que haga falta. Lo realmente importante es que las respondas con sinceridad.” 2

Se ve sencillo de seguir, es probable que ya tenga una idea de lo que me gustaría hacer el resto de mi vida. Entre estas cosas está enseñar, compartir conocimientos, eso me llena, me da alegría; y otra actividad que me gusta mucho es lo que estoy haciendo ahora, escribir y así comparto también lo que pienso y siento.

A veces entro en el conflicto de debería dejar lo que me proporciona estabilidad económica pero me hace infeliz, o seguir lo que me gusta intentando ver de qué manera uno las piezas para lograr que lo que me gusta hacer me proporcione el dinero que necesito para vivir.

Por otro lado, ¿de qué te sirve hacerte las preguntas correctas, encontrar las respuestas y saber qué te hace feliz, si no accionas, si se queda siendo un conocimiento inútil, porque tu miedo es tal que te deja paralizado?

Siento que a la edad que tengo luego de todo el conocimiento y la experiencia acumulada, no quiero, ni puedo darme el lujo de seguir perdiendo mi tiempo siendo infeliz e insatisfecha. Tengo que reunir el valor y las fuerzas para seguir adelante con lo que realmente quiero hacer para por fin ser feliz y convertir mi vida en el paraíso que todos alcanzamos cuando encontramos nuestra Pasión, nuestro Dharma.

lunes, 19 de junio de 2017

Aprendiendo a Discernir



Tenemos que aprender a discernir entre cuando luchar contra las circunstancias de nuestro destino, o simplemente ir con la corriente a ver dónde nos lleva.
A veces nos desgastamos nadando en contra, siendo ésta muchas veces mayor que nuestras fuerzas.
Si dejamos de pelear y empezamos a disfrutar el recorrido llenos de esperanza, redireccionando nuestra atención hacia las cosas que nos gustan y que sí disfrutamos, logramos modificar no sólo el mal momento, si es así como lo podemos definir, sino también nuestros sentimientos al respecto, llenándonos de la serenidad que tanta falta nos hace en estos momentos de nuestra vida.
Si dejamos de pelear es posible que se nos revelen cosas importantes que queremos saber acerca de nuestra vida, como nuestro propósito.
Luchamos, peleamos, montamos una guerra constante contra nuestra circunstancia, nos queremos preparar para ellas cuál guerreros; sin darnos cuenta que se nos está yendo la vida en ésta lucha. Y a lo mejor aquello que esta por ser revelado, ese propósito, esa misión de nuestra vida en esta tierra, se podrá ejecutar tan libremente, tan fácil; será tan simple de llevar a cabo como un ave que se lanza a volar, que no podrás creerlo. No hay nada por hacer más que ejecutar aquello para lo cual estamos aquí. Sólo tenemos que dejar que las cosas ocurran, observar y disfrutar
Así es la vida. Sólo tenemos que vivirla.

Mucho más que palabras

Hay muchas palabras que he aprendido a lo largo de toda mi vida. Unas palabras que me han enseñado a como vivir la vida; amor, ...